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El juego de la identidad

Ya es un hecho indiscutible. Ruina conoce la identidad civil de Superman. Por eso le ataca donde más le duele, intentando liquidar a sus seres más queridos e incluso arremetiendo contra sus enemigos más acérrimos. Y no es la primera vez que sucede algo parecido. Desde que Clark Kent ocultara sus poderes bajo unas simples lentes de cristal, siempre ha temido que alguien pudiese descubrir su verdad. Por ejemplo, en los primeros episodios de Grandes autores de Superman: John Byrne, que marcan el inicio de la leyenda contemporánea del Último Hijo de Krypton, se estableció que Lana Lang era conocedora del secreto y que también lo habría sido Lex Luthor si no fuese porque su exacerbado ego le impidió creer que Clark y Superman fueran una misma persona, tal como había decretado un programa de ordenador. La mujer que descubrió la farsa junto a Luthor, Amanda Marie McCoy, murió poco después de confirmar que tenía razón gracias a un anillo de kryptonita.

Años más tarde, en 1994, las colecciones dedicadas al Hombre de Acero presentaron a un villano llamado Conducto que lo sabía todo sobre Clark e intentó terminar con la vida de todos los amigos de este en la mítica saga titulada La muerte de Clark Kent. Evidentemente todo quedó en agua de borrajas, pero parece que el Hombre de Acero no aprendió la lección, pues Luthor y un antihéroe llamado Manchester Black volvieron a jugar con los seres queridos del periodista del Daily Planet poco después de descubrir su mentira. En definitiva, mientras Clark siga necesitando esconder sus poderes bajo una imagen de reportero bonachón e inofensivo, siempre aparecerá alguien que ponga en jaque su statu quo.

En este volumen centrado en la figura de Ruina se juega con la identidad de la persona que se oculta bajo el manto de este pérfido villano. Son muchos los posibles candidatos, y aquí vamos a aprovechar la ocasión para repasar la vida de cuatro de ellos. Puede que el culpable esté en esta lista, puede que no. En cualquier caso, nunca está de más hacer una pequeña retrospectiva de estos importantes secundarios.

El primero de los sospechosos habituales es Lex Luthor. ¿Por qué? En el núm. 636 de Adventure Comics vemos un tablón de futuras víctimas y Luthor figura como primer tachado. Los aficionados a las historias de misterio ya saben que la persona más improbable suele ser la culpable, ergo Luthor tiene muchas papeletas para ser Ruina. Además, en el pasado conocía el secreto –si bien esa información fue extraída de su mente por un telépata– y tiene los recursos suficientes como para conseguir los poderes de este villano tan peligroso.

¡Quién lo diría teniendo en cuenta sus orígenes! Luthor apareció por primera vez en Action Comics núm. 23 (abril, 1940) gracias a los mismos creadores de Superman: Jerry Siegel y Joe Shuster. En su debut descubrimos a una persona normal con una única arma para vencer a Superman: su cerebro. Es así de simple: una lucha entre un hombre normal y un superhombre. Con el paso de los años, Luthor fue incrementando sus habilidades, convirtiéndose en un genio inventor capaz de dominar el mundo (claro que jamás lo consiguió porque Superman siempre estaba ahí para pararle los pies). Y ya con la reinvención propiciada gracias al reseteo de Crisis en Tierras Infinitas, John Byrne lo convirtió en el villano más temible de Superman. Byrne transformó al hombre normal en un ser cruel, sin miramientos, dispuesto a cualquier cosa para conseguir sus metas. Luthor atacó a Superman de formas inteligentes, aprovechándose de sus recursos y de su excelente posición, conseguida tras años y años de ascender a costa de los demás.

Su origen definitivo se explicó en el especial Lex Luthor: Biografía no autorizada, de James D. Hudnall y Eduardo Barreto. En aquella historia descubrimos que Luthor había llegado a tal nivel de demencia que incluso mató a sus propios padres para conseguir el dinero del seguro que le permitiría iniciar su carrera ascendente. Y ese solo fue el primero de una serie de despropósitos que llevaron a Luthor a cometer las más terribles atrocidades: desde el asesinato sistemático de todo aquel que le llevase la contraria hasta la destrucción de Metropolis. Incluso vendió su alma al diablo cuando estaba mal de salud, para curar su cuerpo. Con el paso del tiempo terminó convirtiéndose en presidente de Estados Unidos, pero en el núm. 6 de Superman/Batman finalizó su carrera política y entró en paradero desconocido. Este volumen es anterior a su reaparición. Por ese motivo está tachado en la lista de Ruina, y por eso mismo es muy posible que se esconda tras esa nueva identidad.

El segundo sospechoso puede no parecer tal, pues aparece en varias ocasiones en este volumen. No obstante, ¿qué mejor manera de esconder al malvado que dejando claro que es imposible que lo sea? Nos referimos a Mr. Mxyzptlk. Y aunque al final resulte no ser Ruina, no está mal que hablemos de él, ya que será un personaje recurrente en los episodios de Rucka. Mr. Mxyzptlk apareció por primera vez en el núm. 30 de Superman (septiembre, 1944), un tebeo también firmado por Jerry Siegel y Joe Shuster. Conceptualmente es también un personaje bastante simple, pues se trata de un duende de la Quinta Dimensión con poderes ilimitados. En el momento en que se publicó este tebeo, su origen se había actualizado en el núm. 3 de Young Justice (diciembre, 1998), ya que en realidad Mr. Mxyzptlk resultó ser un científico de la Tierra que conoció su futuro como duendecillo de la mano de Young Justice e hizo todo lo que pudo para evitarlo. No lo consiguió y terminó formando parte de la Quinta Dimensión, y obtuvo además unos poderes ilimitados que le permitían alterar la realidad a voluntad.

Mr. Mxyzptlk ha vivido algunas de las aventuras más entretenidas del Hombre de Acero, pues sus apariciones casi siempre se caracterizan por su comicidad. Precisamente por eso Greg Rucka lo recupera una y otra vez y precisamente por eso es el sospechoso menos probable. Aun así, podría ser Ruina. Tiene la capacidad de cambiar la realidad como quiera. Para él, asumir el manto de este villano es tan fácil como chasquear los dedos.

Puestos a elegir, Ruina también podría ser nuestra tercera sospechosa: Lana Lang. Sí, es una amiga de Superman de toda la vida, pero conoce el secreto de Clark desde siempre y todos sabemos que jamás superó sus problemas amorosos con Clark. Nadie tiene más motivos para intentar matar a Lois que ella y, aunque sea de manera indirecta, ¿no ha sido Lois la primera víctima de Ruina? Aunque esté casada con Pete Ross, si el matrimonio no funciona...

Por lo que respecta a su pasado, Lana apareció por primera vez en las páginas de Superboy núm. 10 (septiembre, 1950) de la mano de Bill Finger y John Sikela. Fue creada como primer interés amoroso de Clark, pero con el tiempo se la terminó utilizando, en las historias de adulta, para jugar con el trío amoroso formado por Lois, Clark y Lana. En la versión posterior a Crisis en Tierras Infinitas, Lana volvió a ser la amiga de la infancia de Kent, pero este no sentía por ella nada más que una profunda amistad. Así que como no pudo superar su amor platónico, fue deambulando por el Universo DC, viviendo mil y una aventuras, hasta que finalmente se casó con Pete Ross. Dado que Pete terminó siendo el presidente de Estados Unidos, Lana se convirtió en primera dama, con lo que entró en contacto con ciertas asociaciones que tenían la tecnología necesaria para crear la identidad secreta de Ruina.

El desamor es terrible, pero... ¿qué hay de los problemas amorosos originados por una esposa que aún está enamorada de tu mejor amigo de la infancia? Nuestro cuarto y último sospechoso es el más obvio de todos, ya que Rucka juega en este volumen con la posibilidad de que Pete Ross y Ruina sean la misma persona. Igual que sucede con los anteriores sospechosos, Pete conoce la identidad de Superman. Como estos, Pete está en una posición que le permite adquirir superpoderes. ¡Es nada más y nada menos que el presidente de Estados Unidos! ¿Qué motivos tenemos para pensar que no es Ruina? Es demasiado evidente. Si Pete es Ruina, Rucka es el peor escritor de misterio de la historia. Claro que no es el momento de adelantar acontecimientos, sino de hablar del pasado de Pete.

Ross debutó en enero de 1961 en el núm. 86 de Superboy de la mano de Leo Dorfman y George Papp. Al igual que Lana, nació para ser un secundario importante del pasado de Clark. Sin embargo, su incorporación en las historias del Clark adulto siempre fue más complicada. En la edad moderna, casi no supimos de él hasta que inició su romance con Lana. Ni siquiera se convirtió en un personaje importante al heredar la presidencia de Estados Unidos.

Cualquiera de estos cuatro personajes puede ser Ruina. La verdad definitiva aún se hará esperar un poco, pero al menos ahora tenemos las armas necesarias para poder juzgar correctamente. A no ser que Ruina no sea ninguno de ellos... Entonces todo esto solo habrá servido para hablar de los secundarios más importantes de Adventures of Superman y de Lex Luthor, que aunque no haya aparecido, es el causante de mucho de lo que sucede en estas páginas.

Enrique Ríos

Artículo originalmente publicado en las páginas de Superman: Ruina núm. 2.